MI FAMILIA

Hace 13 años conocí a la Karen Doggenweiler, que ahora es mi esposa. Yo dirigía la serie más exitosa de TVN, «La vida es una Lotería», y mira que sí lo es. Tuvo que entrevistarme para el matinal por la promoción del capítulo de esa noche. Ahí supe que era periodista como mi mamá, que criaba sola a su hija Fernanda y que no sólo era linda y querida, sino también inteligente y con convicciones.

También supe que quería compartir mi vida con ella. Criar a la Fernanda fue un privilegio, a veces difícil, como es hacer familia, pero fascinante, siempre primó el amor. Hoy tiene 21 años y estudia Ciencia Política.  Es valiente, comprometida, solidaria y jugada por las causas más justas. Es un orgullo que me haya transformado en su papá.

También tenemos a Manuela de 12 años, una niñita dulce y exquisita. Son geniales y practican a diario la enseñanza de la Karen que afirma que el amor nunca sobra, que hay que excederse, amar sin límites y apoyarse siempre, en todo.

A mí me toca poner los límites, y no solo a ellas, sino a Meo, Benito y Loló, nuestros tres perritos mestizos, que son parte de nuestra familia y representan el compromiso de cambiarle el destino a un animalito de la calle. Esta es mi familia, mi amor, mi refugio y mi fortaleza.

Estoy convencido de que lo que importa en una familia no es la forma, es el fondo. Lo que nos une y tenemos en común es el amor.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.