Marco Enríquez-Ominami: “El debate no es si nos prestan o no dinero, es quién tiene las mejores ideas”

Santiago, 26 de agosto de 2017. Una serie de compromisos en materia de educación dio a conocer el candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami. En el marco del día del profesor normalista, el presidenciable de los progresistas e independientes realizó los anuncios en el Parque Forestal, a metros del Museo de Arte Contemporáneo.

“No es una coincidencia que lo hagamos hoy. Este es un reconocimiento a ellos, porque sobre el aula triunfó el debate del dinero”, señaló Enríquez-Ominami. “El ministerio de Educación es un ministerio de asignar platas, no de enseñarles habilidades a nuestros niños. Proponemos otro camino. Uno donde el ministerio de Educación promueva, primero, nuevas formas de abordar el conocimiento”, agregó.

Enríquez-Ominami entregó tres propuestas para los profesores: “Primero, un programa de formación continua más intenso, que nuestros profesores se alfabeticen digitalmente. En segundo lugar, que ganen lo mismo que los abogados o los médicos. Algo tan simple como eso, que haya incentivos a la formación. Y finalmente, a igual responsabilidad en el sistema educativo, igual remuneración. Ustedes saben que hoy los profesores de liceos que dependan o no de corporaciones educativas tienen condiciones distintas”.

El candidato agregó un compromiso adicional. “En nuestro gobierno, diez mil profesores chilenos saldrán al país más preparado para formarse en matemáticas e inglés. Y vendrán diez mil profesores en cuatro años a enseñar inglés. Podremos entonces mejorar nuestra manera de aprender y de enseñar”, aseguró.

“Los profesores extranjeros que vendrán a Chile participarán también de otro desafío del aula: el rol de los padres. Si ustedes revisan los modelos de países nórdicos, los padres juegan un rol fundamental”.

En materia de educación superior, Enríquez-Ominami anunció: “Hemos propuesto una reacreditación masiva de nuestras universidades. Tal como a los partidos políticos se nos obligó a reficharnos, bueno, reacreditemos a todas las universidades y veamos cuál resiste el test. Pública o privada. No me temblará la mano para abrir o cerrar universidades. Lo haremos con calma, pero exigiremos reacreditación al menos en tres dimensiones: pregrado, postgrado e investigación. No podrá ocurrir que una universidad no tenga acreditación garantizada”.

“Por último, un compromiso. El drama de la educación es que hemos olvido de lo que se trata, que es educar personas. Pensemos de nuevo que estamos enseñando una cantidad de conocimientos gigantescos a nuestros niños, una cantidad enorme de pruebas y que no han demostrado que eso mejore la calidad. No está demostrado que a mayor cantidad de materias, más se aprenda, por eso, nos parece que hay que interrelacionar la malla curricular”, enfatizó.

Sobre el mismo punto, concluyó: “Este es un plan revolucionario, que recoge las demandas remuneracionales de los profesores, de capacidad continua. Es audaz en tanto propone que una buena parte de ellos vaya fuera de Chile a asimilar nuevos conocimientos”.

Financiamiento de candidatos
Consultado sobre el préstamo de mil millones de pesos solicitado por Sebastián Piñera al Banco Estado, Enríquez-Ominami señaló: “Piñera siempre nos gana a todos por pillo. Siempre logra ser el primero en astucia. Más grave que eso es que la derecha gana cuando nos tiene hablando de dineros. Las campañas no se canjean por la capacidad de conquistar bancos. El Progresismo debe reunirse y decirle a la derecha que no nos vamos a dejar secuestrar por un debate falso. El debate no es si nos prestan o no dinero, es quién tiene las mejores ideas”.

“Los bancos que sostienen hoy un enorme poder político, debieran participar de este debate a cara descubierta. Decirnos exactamente cómo se van a comportar. Qué criterios comunicables y auditables van a aplicar. Porque si no, entramos a una zona que ya conocemos como arbitraria y discriminatoria”, señaló.

El candidato concluyó: “Nosotros hemos pedido reunión con el Banco Estado y esperamos que corrija el error del 2013, en el que a una candidata por encuestas –algunas de origen dudoso– se le prestaron 2.500 millones de pesos y a nosotros 50 millones. Cuando íbamos subiendo en las encuestas al final de la campaña nos llamaron para ofrecernos más dinero. Bueno, eso es transformar a la democracia en una democracia bancaria.

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