El candidato del PRO invita al diálogo a la centroizquierda, a un pacto de responsabilidad política y apoyo recíproco en segunda vuelta. Aunque está convencido de ser electo, no desecha apoyar a quien pase al balotaje, haciendo un mea culpa con lo sucedido en 2009.

Habló de Pinochet, de las platas de SQM, de Bolivia, de futuro. Una y otra vez aseguró ser inocente de toda imputación. Dice que Piñera está moral, ética y jurídicamente inhabilitado. Más que Presidente, era el gerente de Bancard, afirma.

Cerca de dos horas duró la conversación en el living de su casa en Vitacura, entre cientos de libros arrumbados esperando su ubicación final. Sus quiltros, como los llama cariñosamente, aparecieron cada cierto rato a verificar que todo estuviera en orden. Ofició de anfitriona Karen Doggenweiler, su señora, con sencillez esmerada en hacernos sentir bien. Hubo preguntas no gratas, es cierto, pero nunca escabulló las respuestas.

Partamos suavecito: Le han salido más canas, Marco. ¿La alcurnia, la edad o los líos judiciales?

-El amor a Chile… (y de esa respuesta no se mueve)

Muchos han fracasado tratando de ser el ME-O de 2009, la novedad, la renovación. ¿El ME-O 2017 va a fracasar también tratando de ser el ME-O 2009?

-Primera vez que me plantean la pregunta al revés, porque muchos dicen “usted ya no es la novedad”, por lo que valoro la pregunta, porque otros ya me dan certificado de defunción para cada elección… “Usted no es la novedad”, como si fuéramos una góndola de venta en un supermercado. Esto no es por novedad, que es un atributo publicitario, esto es por empatía por lo político, la política es mucho más compleja.

¿Es usted el ‘candidato permanente’?

-Me critican por eso. No lo soy. Demos vuelta la acusación, me preparo para ser Presidente, es algo muy serio ser Presidente. Michelle Bachelet dijo que esta segunda vez estaba muy bien preparada para gobernar y mire lo que le ha costado… o Sebastián Piñera, que pronunció la frase más provocadora, absurda y quizás la más mentirosa de todas, en que aseguró que en 20 días haría lo que no se había hecho en 20 años… una imprudencia. Es muy difícil gobernar y me preparo para ser Presidente.

¿Con quiénes gobernaría? Porque la dispersión de partidos pareciera que va a generar un arcoíris más allá del tradicional duopolio…

-El cambio que hizo este gobierno fue clave, terminar con el binominal. Sin embargo, este sistema va a producir un resultado absolutamente impredecible desde un punto de vista político: usted va a tener muchos partidos, muchos diputados de distintos partidos, por lo que va a haber un esfuerzo presidencial muy distinto al ejercicio conocido hasta ahora, donde existe una especie de monarquía con un Presidente en un binominal que tenía el muro de la guerra fría.

¿Cómo sería eso?

-Tendrá que ser un Presidente que deberá parecerse más a un jefe de gobierno que a un jefe de Estado; tendrá que tener el arte de la articulación política.

En Chile  un Presidente tiene tres condiciones: Jefe de Estado, jefe de gobierno y jefe de coalición. Lagos se sintió comodísimo en esas tres dimensiones por su estructura de personalidad. Frei fue jefe de Estado, pero jefe de gobierno fue Carlos Figueroa y de coalición Gutenberg Martínez… Bachelet se definió por otro lado como Presidenta ciudadana, por lo que parece más bien una jefa de Estado y no de gobierno ni de coalición…

¿Y Sebastián Piñera?

-Sebastián Piñera se negó a las tres, porque fue más presidente de Bancard  que de Chile. No fue jefe de Estado ni de gobierno ni de su coalición, solo fue jefe de su bolsillo. Con  Barrancones destruyó la institucionalidad, devaluó la Presidencia de la República.

¿Por qué un joven iría en noviembre a votar por usted?

-Creo que lejos esta candidatura es la que mejor conoce a Chile de las que están en campaña, lejos más preparados, con un esfuerzo reconocido en los hechos, puesto que gran parte de las reformas de hoy se inspiran en nuestro programa; hemos tenido una cierta capacidad de empatizar con los problemas del país.

Por la seriedad que hemos demostrado ese joven se levantará a votar por nuestra opción, porque nos hemos preparado y aprendido, madurado, tenemos una cultura de alianzas. De un voto de protesta en 2009 hoy pasamos a un voto de propuesta…

La candidatura de derecha busca asimilarse a mejoras económicas. ¿Cómo enfrenta eso?

-A Piñera hay que derrotarlo porque es un retroceso.

No tiene una receta para reactivar la economía. Habla de eficiencia, pero basta recordar el fracaso del censo, que hubo que rehacerlo; de corrupción, pero su gobierno nos puede regalar un manual de cómo se corrompe desde el Estado; habla de amor a Chile, pero con lo que hizo en Exalmar quedó claro que Piñera es presidente de su bolsillo y no de Chile.

No le he escuchado a usted críticas al gobierno, ¿eso significa que está todo bien?

-No haré críticas como Piñera. Me jugaré porque termine bien estos diez meses que le quedan, no pondré trabas de ninguna especie. Me parece que Piñera no es un aporte, habla de buena onda pero solo ataca; se llaman Chile Avanza, pero son expertos en bloqueos, es una tomadura de pelo mercantilista. Su proclamación se hizo a puertas cerradas porque no puede salir a la calle sin que lo insulten…

Pasando a otro tema, ¿mantiene aún su posición de ‘mar para Bolivia’ a pesar de la demanda en La Haya?

-No concibo que no seamos capaces de llevarnos bien con nuestros vecinos, mismo idioma, mismos problemas, similares culturas… A Chile le conviene una buena relación con sus vecinos. En el caso de Bolivia estoy convencido de que tiene solución. Si el asesino de mi padre, el más cruel dictador de Chile, tuvo ideas, no puedo imaginar que un progresista se quede debajo de esa propuesta que fue un canje. Lo digo pensando en el bien de Chile, en mis compatriotas, no pensando en Bolivia, pero me han sacado de contexto.

Creo eso sí que el gobierno de Bolivia cometió un error al demandar -y lo he dicho en el mismo Palacio Quemado-, mientras no retiren la demanda no hay posibilidad de negociar una salida. Es tan grave la decisión que frena toda posibilidad avanzar. Se los dije: con lo que han hecho, los que estamos a favor de una solución estamos obligados a frenarnos. Mientras haya demanda, no se puede conversar. No haré nada que afecte la posición de Chile ante La Haya, así se lo dije al propio canciller, quiero ser partícipe de que derrotemos a la diplomacia boliviana en esta materia.

Usted acaba de afirmar que Pinochet es el criminal más bestial de la historia. Resulta difícil entender que usted haya hecho negocios o recibiera financiamiento del yerno del dictador que además fue el asesino de su padre y desde una empresa que fue depredada al Estado de Chile y con dineros no transparentes.

-Nunca he hecho negocios con el yerno de Pinochet, así que no tengo cómo responderle.

Marco, ¿recibió o no dinero de SQM, directa o indirectamente, para financiar su campaña electoral?

-Hay una investigación y la acusación que se me hace es completamente falsa.

¿Le beneficia a usted lo que acaba de hacer el SII, que es dar un perdonazo a quienes recibieron dineros ilegales con fraude al Fisco?

-Aspiro a ser Presidente de Chile, creo que las instituciones tienen que funcionar, no tengo todos los antecedentes porque no soy gobierno. Si el SII toma decisiones lo hace de acuerdo con los antecedentes que tiene, soy extremadamente cauto en esta materia.

Si hay un político al que han controvertido en Chile soy yo: de qué vive, vive en la casa de su señora, etc. Me parece bien que me investiguen, pero me llama mucho la atención que a Piñera no le apliquen ni el 1% de esa rigurosidad…

A Piñera se le cuestiona ética, política y hasta penalmente por varios hechos, pero usted también está siendo cuestionado por razones jurídicas. Sin perjuicio de que a ambos les beneficie el principio de inocencia mientras no se demuestre lo contrario, aquí estamos en política.

-Vamos a separar hechos. Penalmente no he cometido delitos, nunca me he confabulado con nadie ni nadie que yo conozca se ha dedicado a defraudar al Fisco. Eso en lo penal, para que despachemos temas…

A ver, antes de despacharlo, quien fue jefe de su campaña está imputado de entregar documentos ideológicamente falsos. Sí hay fraude al Fisco al recibir de vuelta impuestos de trabajos que no hicieron… Ese dinero se asume que fue a parar a su campaña, entonces en qué quedamos.

Ya lo dije, la acusación penal es falsa, infundada, no la cometí, lo demostraré en el tiempo. La justicia es lenta, para mí ha sido doloroso, hay gente que se lo creyó, es duro… Tendré que esperar que la justicia haga su trabajo. Lo que afirmo a Cambio21 es que no cometí ninguno de esos delitos, ninguno. Nadie de mi entorno defraudó al Fisco.

Pero tomo su pregunta desde un punto de vista moral. Yo no le reconozco a este país un estándar moral muy alto. Cuando Cheyre fue designado por el duopolio para ser encargado del sistema electoral chileno, no sé qué estándar moral queda. Cuando un avión fiscal con cargo al erario nacional se posa en el aeropuerto más caro del mundo por varios días para ir a buscar al exdictador, no sé de qué moral hablamos. Cuando un ex Presidente de Chile está imputado por coimas en Argentina y quiere volver al gobierno, no sé de qué moral me hablan. Si hablamos de moral varios van a salir trasquilados.

Va a ser bueno ese debate con Piñera acerca de la ética política…

-Nosotros nos hacemos cargo de nuestras contradicciones, nuestras imperfecciones. Va a ser un buen debate con Piñera, que nos regala una abundante literatura, no escrita sino inventada por cierto y que solo está en su cabeza, de negocios para él y sus amigos.

Va a ser un lindo debate sobre ética y moral, lo vamos a disfrutar mucho, porque no sé cómo se puede ser Presidente de Chile habiendo hecho lo que hizo con Exalmar, donde tiene un serio conflicto moral, ético y -en eso adhiero quizás al diputado Gutiérrez-, quizás también penal.

Ya no estamos hablando de un amigo, un colaborador, hablamos de los hijos. Ya no estamos hablando de un lejano, sino que del gerente de su empresa. Ya no estamos hablando de un cercano, sino que del administrador electoral de Piñera. Ya no hablamos de un posible adherente, no, no, estamos hablando de toda la familia, de la mitad  del gabinete metidos en los temas de Perú mientras estábamos todos mirando por televisión cómo perdíamos nuestra soberanía, un pedazo de derecho económico cuyo beneficio reciben empresas privadas peruanas donde tiene acciones Piñera.

Entonces ¿Piñera miente?

-Yo imputo a Sebastián Piñera por problemas éticos y morales. Además miente y se lo digo ante usted. Yo lo escuché en 2009 decir: “venderé mis empresas antes de ser Presidente”. Eso se llama mentir al país, Sebastián Piñera miente, le imputo su condición de mentiroso y de vicios éticos y morales y estoy disponible para debatir cuando quiera con él.

Desde el Frente Amplio se escucha a algunos como al diputado Boric decir que no le darán sus votos a la Nueva Mayoría si ellos no pasan a segunda vuelta. Algo parecido a lo que  ocurrió con usted en 2009. ¿No hay un rasgo de soberbia en eso, al menos usted no la tuvo?

-Yo fui más torpe o, para ser preciso, fui menos torpe porque no dije eso, lo dije mal muy mal, me he hecho una autocrítica. No estuve bien ni en forma ni en tiempo, aunque tenga miles de justificaciones para hacerlo. Esa decisión -y es primera vez que lo digo-, no la tomé en equipo, solo lo discutimos dos personas. No estoy orgulloso de ese discurso.

Pero hoy es más sano, para derrotar a Piñera, hacer gestos. Sería lamentable repetir los errores del pasado y llamo a la unidad de la centroizquierda en la segunda vuelta.

Frente a la segunda vuelta propongo hacer un pacto de responsabilidad política a tres niveles. Uno, conversemos los candidatos de cara al país, con Alejandro Guillier, Carolina Goic, conversemos. Segundo, compromiso de apoyo mutuo, cosa que no hice con Frei. Y tercero, que en el próximo parlamento -que va a ser un parlamento fragmentado- hagamos un pacto para que el próximo gobierno cuente con una mayoría parlamentaria.

De 2009 a hoy -en un sentido muy amplio-, la centroizquierda y la derecha se mantienen, los ME-O del 2017 no superan lo que usted obtuvo entonces y lo único novedoso es que los de un lado están tan cansados que pareciera no irán a votar, lo que ayuda a la derecha. ¿Es tan así?

-Comparto el análisis, tengo hoy un mal pronóstico, pero se puede y se debe cambiar. Temo que el electorado de derecha se va a movilizar más que el electorado de centroizquierda. Debemos ser capaces de dialogar con otras fuerzas acerca de este pacto de responsabilidad política.

Alessandri se juntaba en privado con Frei, también este con Allende. Y hacían política y eso era bueno. Yo no me he juntado jamás así con Bachelet ni con Guillier ni con Carolina Goic; eso es lo que propongo, eso es lo que debemos hacer, conversar antes de que comience la campaña.

De no resultar el diálogo, ¿está la suerte echada?

-No, queda por hacer, con unidad. No hay que dar paso al derrotismo. Pareciera que la centroizquierda está buscando al mejor perdedor, no al ganador; podemos derrotar a Piñera, es absolutamente derrotable, no se rindan, no nos rindamos. No solo será derrotado por las cifras, la justicia, la ética y la moral, sino además porque no ha dicho nada interesante para desarrollar la economía. Ya ha dicho que en educación volverá al copago traumatizando a los padres. A Piñera hay que derrotarlo por su falta de ideas, porque es un retroceso para Chile, pero para eso necesitamos unidad.

Fuente: Cambio 21

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.