Reciban antes que todo nuestro más afectuoso saludo en este día en que con justicia el mundo hace un alto para rendirles homenaje. Sabemos que con su esfuerzo y dedicación aportan no solo al bienestar de sus familias sino que además contribuyen para hacer de nuestro país un lugar mejor. Gracias por su noble contribución.

En un momento histórico en el cual la gente de Chile clama por un nuevo orden más justo y solidario, es necesario que como sociedad reconozcamos que los trabajadores son uno de los pilares básicos con los que construimos Patria y no atenderlos representa descuidar nuestra alma misma como Nación. El bienestar de nuestros trabajadores debe ser una prioridad nacional, sólo así podremos comenzar a convertirnos en un país auténticamente desarrollado y que se preocupe de sus ciudadanos dándoles a todos las mismas oportunidades.

Pero esto no será fácil. Chile está hoy atrapado entre conservadores de derecha algunos de los cuales están únicamente preocupados de salir a invertir afuera para continuar obteniendo ganancias obscenas, y conservadores de izquierda añejos y aficionados a las malas prácticas que no tienen ninguna intención real por cambiar las reglas. Esta auténtica dictadura del conservadurismo tiene al país estancado en un sistema arbitrario y discriminador, cuya principal víctima es precisamente la clase trabajadora chilena.

Pero esto puede y debe cambiar y este cambio lo haremos junto a ustedes, los trabajadores de todo el país, quienes son la reserva moral del auténtico Chile que todos queremos. Exigimos sindicalización automática para todo trabajador, exigimos terminar en forma real con las empresas multi-RUT y los llamamos a defender la negociación colectiva. Demandamos además empleos de
más calidad pues el mal empleo es el principal motor de la desigualdad que golpea a nuestra Nación. Pero no solo eso, hoy nos permitimos invitarlos a sumarse a nuestro esfuerzo y movilizarse activamente para sacar del poder a los conservadores de todos los colores y cambiar en forma seria y significativa las reglas del sistema, devolviéndole así la Nación a quienes legítimamente somos sus dueños: todos los chilenos por igual y sin sobre influencia de ciertos grupos de elite.

No se dejen llevar por las críticas de esos que quieren que todo siga igual, cambiar nuestro país es posible y podemos empezar a hacerlo hoy mismo. Debemos perseverar en nuestra voluntad de cambio y no transar en nuestras aspiraciones, Chile es de todos y cada uno de nosotros. Los invito a que lo recuperaremos juntos y construyamos una Patria más justa para todos.

Un abrazo,

Marco.

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